Cuando la semana pasada se me presentó la oportunidad, de pasar unos días de concentración en Banyoles y su entorno, intenté atar todos los cabos sueltos que tenía por Barcelona y me trasladé durante 4 días a esta localidad de la provincia de Girona.

Conocía el sitio de una visita de fin de semana anterior, pero poder disfrutar del Lago, su vuelta de 6km, su pista de tierra de 300m y de la fabulosa pista de atletismo de Olot. Ha sido como llenarse de vida, contagiarse de alto rendimiento y tomar ese impulso en forma de entrenamientos, para volver a sentirme atleta de Alto Rendimiento y tener esa fabulosa sensación de dolor de piernas por el trabajo bien hecho.

Mis compañeros, mis amigos, las verdaderas medallas que te deja el atletismo, que no se cuelgan del cuello, sino que se pasan la mano por encima del hombro.

130kms cayeron la semana pasada, para iniciar con tantas ganas como un Infantil, mi 15ª temporada como Atleta.

Para no aburrir, un resumen en imágenes.