En plena primera hola de frío de esta temporada invernal, viajábamos a Aranda de Duero, provincia de Burgos, un buen sitio para disfrutar de estas bajas temperaturas.
Disputándose el Cross en Sábado, como es habitual en Aranda de Duero, pero no normal para lo que estamos acostumbrados, tuvimos que corregir la semana sobre la marcha.
Ya durante el viaje la temperatura no fue superior a 2º y nos hacía presagiar lo que nos esperaba en el circuito.
 
Aunque la mañana amaneció despejada, el frío seguía siendo la nota predominante, así que tras un buen desayuno, me enfundé todas las prendas SURAL para este tipo de situaciones, medias, camiseta térmica, manguitos para la competición y mallas para el calentamiento.
 
Tras dos semanas en las que ya voy notando la acumulación de los entrenamientos y las sesiones ya no salen con la facilidad que tenía después de un buen verano de entrenamientos, mi idea era probar mi gemelo y refrendar las buenas sensaciones que había tenido en el cross de Atapuerca. Quería salir rápido y aguantar todo lo que pudiera.
 
Cumplí los planes, salí a un ritmo mas o menos elevado, aunque nada fuera de lo normal, pero pronto me sinceré conmigo mismo, me di cuenta que llevo un buen volumen de trabajo, pero que la intensidad aún no me da para tanto y empecé a regularme, con una sensación evidente de pesadez, notando que había corrido ya unos cuantos kilómetros a un ritmo mas elevado del que me puedo permitir, decidí sufrir y terminar la prueba lo mas dignamente posible.
 
Mi puesto fue el 21º en la general, 19º senior y 17º entre los españoles, sinceramente, nada del otro mundo y muy lejos de mi objetivo.
 
Además de correr durante muchos años, también he estudiado un poco sobre teoría del entrenamiento. Soy consciente de la época en la que me encuentro y también se que estas sensaciones no me tienen que preocupar. Cada atleta es un mundo y observando mis actuaciones en estos meses del año, la verdad que podría llegar a la conclusión de que cumplo sin llegar a ser sobresaliente, es algo que me suelo dejar para unos meses mas adelante. Por otro lado se que debería cambiar un poco esta tónica y ser mas competitivo, a pesar de las circunstancias; no soy el único atleta que se encuentra así, es más la mayoría de gente de mi nivel esta en las mismas circunstancias y su rendimiento es un poco mas acorde. Nada mejor para cambiar la dinámica que una nueva oportunidad en el Cross de Granollers el próximo Domingo.
 
Antes de la cita un viaje relámpago a Berlín, con la empresa y los compañeros de trabajo, unos días en Girona entrenando por aquellos circuitos que descubrí en la Semana Santa de 2011 y que tanto me gustan y tal vez alguna nueva noticia que espero anunciar mañana.
 

Unas imágenes de la prueba, con manguitos, camiseta térmica y medias SURAL