Apenas 24 horas después de haber finalizado la IV Maratón Cabberty Ciudad de Málaga, sigo mezclando y reviviendo sensaciones de todo lo acontecido este fin de semana. Lo que a continuación voy a escribir no es mas que eso, un cumulo de palabras  muy desordenas, cargadas de sentimientos y emociones.

Como introducción diré que por suerte llevo desde que nací involucrado en la organización de una gran prueba deportiva, como es el Descenso Internacional a Nado de la Ría de Navia; por lo tanto sabía que las emociones y el cansancio, iban a registrar en mi persona cotas bastante elevadas.

Cargado de ilusión y sin saber lo que se me venía encima, aterrizaba el Viernes por la noche en Málaga, para sumergirme el Sábado bien temprano, en los actos que ya había anunciado por aquí, días antes.

El primer contacto con los corredores en la feria del corredor y el entrenamiento de 30 minutos que realizamos con Abel Antón y Martín Fiz, ya me trasmitió muy buenas impresiones. Los atletas empezaban a sentir todo el trabajo realizado a lo largo del año; eso les animaba a ellos y a los organizadores.

Luego un breve encuentro con los corredores en el club Mediterráneo y una comida con unos comensales, de los que nunca pensé que podría estar acompañado; alguna pista deje en twitter.

Regresé brevemente la la feria del corredor por la tarde, para acompañar a los amigos de @brooksrunning España, que tan bien se portan conmigo. Tocaba ir a descansar, pues el Domingo, sin ser «finisher», tenía bastantes planes.

Así el Domingo 8, el día D empezó para mi 120minutos antes de la hora H, las 8.30 de la mañana.

Mi intención ayudar a mi pupilo, Juan Manuel Chica Merino, en su misión, en su objetivo de MMP, que hemos estado persiguiendo durante meses. El me ha dado las gracias por ello, pero ahora le doy yo las gracias a él, pues así pude disfrutar de la experiencia del «maratón» desde dentro, los nervios, el calentamiento, el transcurso de los kilómetros, los avituallamientos…etc. Aunque no cumplimos el objetivo final, mi mensaje de ayer por la noche venía a decir algo como….»con el camino nos hemos hecho fuertes, mejores atletas y mejores personas…» Y al final, después de este fin de semana tan intenso, rodeado de tantos runners, me quedo con eso, con la experiencia de haber aunado mis dos pasiones, el atletismo y las personas rodeándome de todos vosotros, creciendo profesionalmente y sobre todo personalmente.

No me deis las gracias, cualquiera de vosotros en mi lugar, haría lo mismo.