En esta entrada os voy a hablar de la sed, como interpetarla y gestionarla. El producto utilizado para ello será ISO ENERGY de Victory Endurance, que podreís adquirir en www.peopleandfitness.com o en cualquiera de sus franquicias en España.
 
En esta época de temporales, bajas temperaturas, lluvias y episodios ventosos, os preguntaréis que porque vengo hablar ahora de la sed, o mejor dicho, de la hidratación en los deportes de resistencia.
 
Es en esta época por diferentes factores, relacionados generalmente con la climatología, cuando los deportistas dedicados a la resistencia obviamos más el tema de la hidratación, ignoramos “nuestra” sed y descuidamos esta parte tan fundamental de nuestro entrenamiento.
La sed no es más que la defensa de nuestro organismo ante la deshidratación. Numerosos estudios defienden que es un impulso nervioso generado en el cerebro, cuando la concentración de agua en nuestro cuerpo disminuye en un 1% .
Cálculos rápidos: si peso 60kg, y un 60% de mi cuerpo es líquido (agua), diría que en mi cuerpo hay al menos 36kg o lo que viene siendo lo mismo, 36 litros de agua. Si este 36 corresponden a un 100%, una pérdida de un 1% son 0,36kg, o 0,36 litros, o 3,6 mililitros, …. o ¡si eso es mucho menos que un cuarto de un vaso de agua!
Como veréis para tener sed no hacen falta altas temperaturas, ni correr diez kilómetros, basta con 10-15 minutos de actividad física (incluso menos), para que nuestro cuerpo nos empiece a avisar de que le hace falta beber.
Pero como no somos todo agua sino que somos mucho más, recordamos mis cálculos de la entrada “avituallamiento” del mes de Noviembre, dónde indicaba que las necesidades energéticas de nuestro organismo son aproximadamente de 1g/kg de peso corporal/hora.
Con estos dos datos solo quiero exponer que no es suficiente con beber agua, sino que tenemos que utilizar un compuesto popularmente conocido como “bebida energética”.
Yo utilizo ISO ENERGY, de Victory Endurance; a continuación algunos datos objetivos del producto.
Carbo Optimun Complex: matriz compleja de hidratos de carbono simples y complejos que mejoran la absorción y la utilización de la energía por las células además de proporcionar una rápida hidratación.
Glutamina: es un aminoácido fundamental para la reparación del tejido muscular y la recuperación. Además mejora la función del sistema inmune y disminuye el “síndrome de sobreentrenamiento” (OTS, Over training syndrome)
Electrolitos: en ejercicios prolongados se produce un aumento en la perdida de electrolitos a través del sudor y la orina. Los más relevantes son:
Calcio: Tiene un papel fundamental en la concentración y relajación del músculo, conducción nerviosa, secreción de hormonas, entre otros.
Potasio: Importante en el transporte de glucosa a la célula muscular.
Magnesio: Forma parte de más de 300 enzimas, esta relacionado con la transmisión del impulso nervioso, contracción muscular y producción de ATP (molécula energética).
Sodio y Cloro: Son fundamentales para la correcta regulación del balance hídrico.
Vitamina C: en deportes de resistencia juega un importante papel debido a su capacidad antioxidante, eliminación de los radicales libres, así como regulador en la síntesis de colágeno y protección del sistema inmunológico.

Debido a esta composición,ISO-ENERGY, es un producto ideal en deportes de resistencia ya que reduce la deshidratación, los calambres musculares, mejora el vaciamiento gástrico lo que evita molestias provocadas durante la ingestión de líquidos en el ejercicio.
También suministra energía rápida y duradera además de reponer de manera inmediata los electrolitos perdidos durante el entrenamiento.
Todo esto está muy bonito, pero ¿Cómo lo llevo a la práctica?
Pues siempre voy cargado de dos botellas de 1 litro a mis entrenamientos.
1 Litro de agua, la uso para tomar la suplementación, aclararme de vez en cuando la boca o incluso refrescarme.
1 litro de ISO Energy de Victory Endurance.
Si el entreno es continuo procuro beber cuando lo preparo, cuando voy en el coche destino al entrenamiento y justo antes de comenzar. Además lo primero que hago nada más llegar es tomar un buen trago y luego ir suministrándome poco a poco mientras termina el entrenamiento.
Si por el contrario es un entrenamiento fraccionado, de series, farlek, gimnasio etc… coloco la botella en un lugar estratégico y voy bebiendo siempre que puedo… ¡siempre! Tenga sed o no.
Para poner un toque de nostalgia, el mecanismo de la sed me lo explico mi padre (Licenciado en Biología) en unas charlas que organizamos con el grupo de entrenamiento en el año 2003, en la ciudad deportiva de Carranque. Desde entonces tengo muy claro que bebo, tenga o no tenga sed, enemiga y amiga por igual, de mi entrenamiento diario.