Tras la tremenda explosión de sentimientos de la IV Maratón Cabberty Ciudad de Málaga, (aquí tenéis unas cuantas crónicas que lo demuestran) ha tocado ponerse el mejor de los trajes de entrenamiento; la razón no es otra que encontrarse en un periodo clave: se mantiene el volumen y se aumenta la intensidad, eso que se puede llamar microciclos de «impacto» dónde esas líneas se cruzan, para dejar tu cuerpo temblando y hacer imprescindibles, aún más, las horas des descanso.

Vamos a cerrar con un mes de Diciembre, dónde pasaremos de los 500kms y las intensidades ya no son nada despreciables.

Además, también quería aprovechar para anunciar que no volveré a competir hasta el mismo día 31, en la tradicional San Silvestre Naviega, con un objetivo bastante claro.

No hay mucho mas que contar, los días trascurren monótonos a la vez que gratificantes, correr, comer y dormir, parece aburrido, pero uno tiene la sensación de estar cuajando algo, que no tendrá nada que ver con estos sentimientos.

Pronto también podré presentar un nuevo miembro en la sección de «Mis Atletas»; alguien a quien debo tanto que el simple hecho de que deposite su confianza en mi, hace aumentar de manera considerable esa bolsa. Mis únicas palabras hacia él son de gratitud y como el camino se hace al caminar, juntos lo haremos y el regresará a ese estado de equilibrio, físico y mental, que tanto se merece.

Solo agradecer y recordar el apoyo de mi Club Atletismo Málaga, de People&Fitness y de Brooks, por hacer posible, este placentero día a día.