Como ya he dicho en otras entradas no soy médico ni pretendo serlo; pero mis años de experiencia en el mundo del atletismo y mis años de estudio, me permiten dar una serie de consejos para quien quiera cogerlos, nunca al pie de la letra. esto es lo que me funciona, lo que me va bien a mí, lo que no me produce ninguna lesión, ni enfermedad y que sumado a infinitas variables, me permiten obtener un buen rendimiento, siempre hablando de mi, sin comparaciones con los demás.

Tras esta aclaración hoy quería hablaros de las vitaminas.

Son NUTRIENTES de compuestos diversos, imprescindibles para el desarrollo de numerosos procesos fisiológicos que se dan en el cuerpo humano. No son una fuente de energía en si mismo, pero si son de vital importancia para el desarrollo de las reacciones químicas involucradas en los procesos de obtención de energía.

La gran mayoría de ellas no las puede sintetizar el cuerpo humano, por lo tanto es necesario ingerirlas a través de la dieta o suplementación (en determinados casos).

La clasificación más habitual de las vitaminas es según su solubilidad. En los seres humanos hay 13 vitaminas que se clasifican en 2 grupos:
 
Liposolubes: A, D, E y K que se encuentran asociadas a alimentos que contienen grasas.
Hidrosolubes: éstas si son solubles en agua, son todas las vitaminas del complejo B y la vitamina C.
Lo recomendable es consumir vitaminas junto a los alimentos, sin embargo estas sustancias son bastante frágiles y se suelen degradar en los diferentes pasos o procesos hasta que llegan a nuestro cuerpo, como puede ser la luz, el calor, dershidratación…etc
Además en deportistas y deportistas de alto rendimiento, sus requerimientos son mayores que en una persona con una vida activa normal, ya que los procesos fisiológicos, en especial aquellos relacionados con la obtención de energía, se realizan con mas frecuencia e intensidad.
La utilización de complejos vitamínicos es una práctica bastante extendida entre deportistas y yo me atrevería a decir que básica, aunque las recomendaciones sobre su ingesta, composición y cantidad han ido cambiando y las últimas teorías se basan en aportar las suficientes vitaminas, llegando a la cantidad diaria recomendada, sin llegar a sobrecargarse, previniendo su déficit y garantizando así la estabilidad de todos los procesos fisiológicos requeridos para alcanzar el rendimiento deseado.
Yo utilizo el complejo All Day Energy de Victory Endurance, que además de Vitaminas también viene complementado con una serie de minerales: Os dejo aquí su composición para quien pueda interesarle.

 

Por 100g

Por 2 cápsulas

Energía

255 kJ/ 60 Kcal

3,6 kJ/ 0,85 Kcal

Proteina

15g

0,22g

Hidratos de Carbono

< 1 g

< 1 g

Grasas

0 g

0 g

Vitamina A

55,17 mg

800 μg (100%*)

Vitamina D

0,34 mg

5 μg (100%*)

Vitamina E

0,68 g

10 mg (83,33%*)

Vitamina C

4,13 g

60 mg (75%*)

Tiamina

0,08 g

1,1 mg (100%*)

Vitamina B2

0,10 g

1,4 mg (100%*)

Niacina

1,13 g

16 mg (100%*)

Vitamina B6

1,10 g

1,4 mg (100%*)

Ácido Fólico

13,79 mg

200 μg (100%*)

Vitamina B12

0,06 mg

1 μg (100%*)

Biotina

3,55 mg

50 μg (100%*)

Hierro

0,96 g

14 mg (100%*)

Magnesio

20,68 g

300 mg (80%*)

Selenio

2,41 mg

35 μg (100%*)

Manganeso

0,05 g

0,8 mg (100%*)

Zinc

0,71 g

10 mg (100%*)

Yodo

10,43 mg

150 μg (100%*)

Extracto de Té Verde

11348 mg

160 mg

*% RDA: Porcentaje de la Cantidad Diaria Recomendada

Como podéis observar 2 comprimidos diario aportar el 100% de la cantidad diaria recomendada, su relación calidad-precio es bastante competitiva en el mercado y siguiendo el consejo anterior, no hacen falta grandes dosis, pero si una suplementación extra para prevenir estados carenciales.